Cabello de serpientes



Hace casi 3000 años, esta piedra estuvo colocada sobre el muro de uno de los santuarios más remotos y famosos del Antiguo Perú. Muestra a una criatura extraordinaria: De su cabeza emergen varias serpientes que se trenzan mutuamente como si fueran cabellos. Eso ha hecho que algunos la conozcan, coloquialmente, como la "medusa" Chavín. Aunque desde luego no tiene ninguna relación con las medusas griegas...
De la boca del personaje sobresalen dos enormes colmillos. Y sus pies desnudos están rematados por las garras de una fiera salvaje. Lleva también adornos "más humanos": Dos aretes circulares cuelgan de los lóbulos de sus orejas (lo que quizá indica cierto estatus social) y en sus muñecas y tobillos hay brazaletes. Pero lo más interesante de él no son sus adornos ni su apariencia sobrenatural, sino los objetos que porta en sus manos. En la derecha, hay una caracola strombus . En la izquierda, una concha de spondylus. Ambos son dos tipos de moluscos marinos. Y esto resulta fascinante por muchos motivos:

  1. El mar está muy lejos del templo en donde estaba (Chavín de Huántar): Hay que atravesar dos Cordilleras (la Blanca y la Negra) para llegar a la playa más cercana.
  2. Ninguno de estos moluscos puede sobrevivir en las frías aguas del mar peruano. Provienen de los mares tropicales del norte (de Ecuador o de Colombia).
  3. A pesar de ser importadas, caracolas como las de la mano derecha, talladas como trompetas, han sido encontradas por los arqueólogos en las galerías subterráneas de Chavín en donde los peregrinos depositaban sus ofrendas más valiosas en honor de los dioses del templo.
  4. Durante toda la historia andina estas conchas fueron muy demandadas por casi todas las culturas del antiguo Perú. Las caracolas se usaban como trompetas en ceremonias. El spondylus se colocaba en las tumbas de los reyes y dignatarios y en todo tipo de rituales, incluso hasta la época de los incas, es decir, casi 2500 años después de que este maravilloso personaje apareciera grabado en uno de los muros de Chavín de Huántar. 
Vista esquemática de la figura (a partir de un dibujo de John Rowe)

¿Es un sacerdote? ¿Un dios? ¿Una mezcla de ambos? Diferentes investigadores han elaborado interesantes teorías sobre este ser (que tiene muchas semejanzas con la escultura de El Lanzón, la más famosa de los templos de Chavín, de cuya "cabeza" también emergen serpientes) pero todos coinciden en señalar que se trata de una de las representaciones más antiguas del uso simultáneo de las exóticas conchas norteñas en los rituales nuestros ancestros.

La pieza fue tallada en granito y fue encontrada por Marino Gonzáles en 1956, en las inmediaciones del Edificio A (o "Castillo") de Chavín de Huántar sobre el suelo. No se sabe si estuvo ubicada en esa sección o, más bien, fue llevada hasta allá (¿por saqueadores?) desde la plaza circular hundida (Edifcio B o "Templo Viejo") en donde se han encontrado lajas de piedra decoradas de dimensiones similares. 

Hoy se conserva en el Museo Nacional Chavín, en Ancash, Perú. Tiene 58 x 53 x 18 cm



Un texto de Pablo Ignacio Chacón
www.antiguoperu.com

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