Novedades sobre el ídolo de Pachacamac

Recientes estudios han arrojado información sorprendente sobre la pieza de madera más famosa del Antiguo Perú.


Los sacerdotes hablaron alto y claro: Pachacamac no permitiría que un extranjero ingrese en su recinto sagrado. Al español no le asustó la advertencia. El dios que temía estaba de su parte. Impaciente, se abrió paso con ayuda de su espada y penetró en la pequeña habitación, en lo más alto del templo.

¿Qué esperaba encontrar? Un tesoro a la altura de una divinidad. Pero, una vez dentro, todo fue decepción. Según relataría en su informe, se trataba de un recinto pequeño, sucio y oscuro. Olía mal. Al centro, clavado en el suelo, había un poste de madera. Pero al acercar su antorcha, no percibió en sus tallas nada parecido al fulgor del oro. Furioso, Hernando Pizarro tomó el ídolo con las manos y lo arrojó fuera, recriminando a los ministros del santuario por venerar una cosa tan ordinaria. Estos, horrorizados, condenaron el sacrilegio. Quizá pensaron que el dios, Señor de los Terremotos y Espíritu (Cámac) de la Tierra (Pacha), se vengaría del hereje de manera implacable... Pero no pasó nada.

Detalle de la parte superior de la pieza pieza de madera conocida hoy como "ïdolo de Pachacamac"

El conquistador encontró el oro prometido en otros espacios del templo que eran mucho menos prominentes. Su informe continúa contándonos acerca de los grandes edificios del santuario y de los muchos peregrinos que acampaban en los alrededores... pero no dice una palabra más sobre el poste humillado. ¿Qué pasó con él? Es un misterio.


Muchos, muchos años después (en 1923) Alberto Giesecke encontró un poste de madera tallada en sus excavaciones arqueológicas en el Templo Pintado de Pachacamac. Desde entonces una pregunta ha horadado la imaginación de los arqueólogos (y de los visitantes que hoy pueden contemplar la pieza en el Museo de Sitio del complejo arqueológico): ¿Será este poste el mismo que Hernando Pizarro intentó destruir en 1533? Hasta ahora, esa es otra pregunta sin respuesta.


Nuevos hallazgos

Pero, más allá de si es o no, esta pieza sigue siendo noticia. Un grupo de investigadores peruanos y extranjeros acaban de publicar el resultado de los análisis físico-químicos que le han practicado. En concreto:

  • Se ha descartado que esté hecho de madera de lúcumo (como se creía). Es de algarrobo o huarango (Prosopis pallida), un árbol que crece bien en nuestros desiertos.
  • Estuvo pintado de, por lo menos, tres colores: Rojo, blanco y amarillo, aunque no se conoce la distribución de los colores porque se ha encontrado muy pocos restos de pigmento. 
  • Las pruebas de radiocarbono concluyen que el árbol fue cortado entre los años 780 y 876 después de Cristo. Es decir, pertenece al Período Wari

Un poco de imaginación...

Ahora alucinemos un momento: Asumiendo que este es el mismo ídolo que encontró Hernando Pizarro, eso querría decir que, cuando los europeos llegaron a Pachacamac, el ídolo ya tenía... ¡700 años! ¡Ya era una reliquia! Imagina cómo cuidarías tú una herencia de tus tatara-tatara abuelos. ¡Con razón los sacerdotes se molestaron tanto...! Pero, ¿hubiera podido resistir un poste de 700 años el golpe que sufrió cuando fue arrojado fuera del templo? Puede que sí. Mira, si no, la pieza de las fotos: Ya tiene 1200 años. Y como si nada... En cambio de Don Hernando, al que enterraron en una cripta de Extremadura (en España) ya no quedan ni los huesos.


Escalinatas de lo que queda del Templo Pintado de Pachacamac, uno de los edificios más antiguos del santuario ubicado al sur de Lima.

El Santuario de Pachacamac con la ubicación de los principales lugares intervenidos. Imagen de Google maps, intervenida por antiguoperu.com

Imagen compuesta: A la izquierda, el aspecto general del ídolo. Al medio, tres vistas de la figura bicéfala principal. A la derecha, desarrollo de los tallados del cuerpo inferior del poste. En rojo están marcados los lugares en donde se ha encontrado pigmentación de ese color.

Imágenes de la intervención de la pieza en el Museo de Pachacamac. Imágenes: http://journals.plos.org


Más información

  • La investigación completa fue publicada en la revista Plos One. En ella participaron, entre otros, Denisse Pozzi-Escot , directora del Museo de Sitio de Pachacamac, y otros miembros de su staff, además de investigadores de Chile, Italia y Francia. Clic aquí
  • El informe del conquistador es un documento redactado en 1533 y que se conoce como "Carta Relación a los oidores de la audiencia de Santo Domingo", de Hernando Pizarro. Es una de las dos fuentes históricas sobre la primera visita europea al gran templo. Ahí se justifica bien la expectativa del conquistador con párrafos como este: "Para entrar al primer patio de la mezquita han de ayunar 20 días; para subir al patio de arriba han de haber ayunado un año. En este patio de arriba suele estar el "obispo". Cuando suben algunos mensajeros de caciques, que han ayunado su año, a pedir al dios que les dé maíz e buenos temporales, hallan el obispo, cubierta la cabeza e asentado. Hay otros indios que llaman pajes de dios. Así como estos mensajeros de los caciques dicen al obispo su embajada, entran aquellos pajes del diablo dentro de una camarilla, dónde dicen que hablan con él e que el diablo les dice de qué está enojado de los caciques e los sacrificios que se han de hacer e los presentes que quiere que le traigan"
  • La pieza conocida hoy como Ídolo de Pachacamac tiene 2.34 metros de alto y unos 13 cm. de diámetro. Se exhibe en el Museo de Sitio de Pachacamac, en el distrito de Lurín, al sur de Lima. Puedes visitar la página web del museo en este enlace



Pablo Ignacio Chacón
www.antiguoperu.com

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