El retorno de los mantos de Gotemburgo



Alrededor de 1920 empezaron a aparecer en el mercado negro una serie de textiles precolombinos de un estilo nunca antes visto. La mayoría de estos mantos estaba compuesto por paños cuadrados cosidos entre sí para formar una sola pieza. En en el centro de cada uno de los paños se desplegaban curiosos personajes, (como seres que volaban con cabezas cortadas en las manos o animales fantásticos) bordados con hilos de todos los colores en composiciones sumamente elaboradas. El mismo personaje se repetía en los diferentes paños cuadrados, pero siempre con combinaciones de colores distintas. 



Un paño rectangular que alguna vez estuvo unido a otras figuras semejantes y que formaron parte de un manto más grande. Museo de las Culturas del Mundo, Gotemburgo. Imagen tomada de http://www.paracas.se 
Los otros paños que formaron, con la imagen anterior, parte de un manto más grande. Nótese que representan el mismo motivo pero en todo los casos con combinaciones de colores distintos. El tejido que les sirvió de soporte no se ha conservado. Museo de las Culturas del Mundo, Gotemburgo. Imagen tomada de http://www.paracas.se 

Muchas de estas piezas causaron sensación entre los coleccionistas de objetos precolombinos. El nuevo paladín de las antigüedades peruanas, Julio C. Tello hizo su propia labor de inteligencia y llegó a contactarse con los huaqueros responsables de los saqueos de esos mantos, y uno de ellos accedió a mostrarle el lugar de donde los sacaban. Era un antiguo cementerio en la Península de Paracasen la provincia de Pisco, en medio de los desiertos de Ica, cuya sequedad había contribuido a la conservación de estas piezas. Lo demás es historia conocida: Tello convenció a las autoridades para financiar excavaciones científicas en esa zona y fue así como dieron con los grandiosos cementerios de Cerro Colorado y Wari Kayan donde los cuerpos de los antiguos habitantes de esa región eran sepultados envueltos en esos finísimos mantos que les servían de mortaja. Muchos de ellos pueden verse en el Museo Nacional de Arqueología (véase nuestro artículo sobre esa exhibición). 

Julio César Tello (el segundo desde la izquierda, con bufanda) posando con sus colaboradores junto a una de las tumbas paracas de Cerro Colorado, en Pisco, Ica. La foto se exhibe en el Museo de Sitio de Paracas. 

La cultura Paracas (700 a 200 a.C.), la primera gran civilización de la costa sur peruana apareció en el mapa histórico de los Andes, asociada a otros objetos -como una particular forma de cerámica- y empezó a ser entendida y apreciada. Con el tiempo la arqueología entendería que los Paracas, los Nazca (100 a.C. - 600 d.C.) y los Chincha (900-1450) eran en realidad una misma civilización  que había evolucionado en la misma zona a través de los siglos. 

La conexión sueca

Pero volvamos a la época de Tello. Antes de que el gran arqueólogo peruano llegara "al rescate" ya muchísimas piezas textiles habían sido saqueadas. Un grupo de ellas fue comprada por un funcionario del consulado de Suecia en el Perú, aficionado a coleccionar antigüedades. Eran años en que la adquisición de bienes culturales no estaba correctamente normada en las leyes peruanas por lo que la frontera entre la legalidad y la ilegalidad no estaba bien definida. 

Pasaron los años, el funcionario sueco regresó a su país y al final de su vida decidió donar su colección a la ciudad de Gotemburgo (Göteborg), administradora del Museo de Culturas del Mundo donde han sido cuidadosamente conservados y exhibidos hasta ahora de manera acorde con las leyes de Suecia desde 1935. 

Vista general del Museo de las Culturas del Mundo, en Gotemburgo. Foto tomada de skolresan.goteborg.com/aktivitet/varldskulturmuseumet/
La devolución

En los últimos años el Estado Peruano ha estado negociando la devolución de estos textiles con las autoridades suecas a fin de hacer valer sus derechos, por un lado, y por otro evitar largos y costosos procesos judiciales que puedan entorpecer las buenas relaciones entre ambos países. Se ha llegado finalmente a un acuerdo y el Museo Sueco se ha comprometido con el Perú en un cronograma de devolución en donde la ciduad de Gotemburgo asumirá todos los gastos entre 2014 y 2021. 

Y la devolución ya empezó la semana pasada (junio 2014) con el arribo al Perú de la pieza más valiosa de la colección: 

El extraordinario "manto calendario" devuelto al Perú. Foto: Museo de Culturas del Mundo, Gotemburgo.

El manto calendario

A diferencia de la enorme mayoría de piezas Paracas este manto no contiene figuras repetidas. Cada rectángulo muestra un "personaje" completamente distinto. El grado de detalle de los personajes al centro de cada paño y en la banda que rodea la pieza es de una calidad superlativa. De hecho el arqueólogo Luis Jaime Castillo, que también es viceministro de cultura y recibió las piezas en el aeropuerto Jorge Chávez el jueves pasado, ha declarado, sin ocultar su entusiasmo, que debe ser una de las piezas texiles más valiosas del mundo.

Una de las esquinas de la pieza recuperada. Foto: Museo de Culturas del Mundo, Gotemburgo.

Son 32 figuras distintas en un formato que algunos investigadores han interpretado como lo que puede ser la representación de un calendario. El tejido mide 104 x 53 cm.


Detalle del "manto calendario". Nótese la extraordinaria densidad de bordado. Foto:  www.varldskulturmuseerna.se/varldskulturmuseet/


Detalle de dos sectores del mando. El recuadro de la izquierda muestra a un clásico ser volador paracas que saca la lengua a través de un adorno (nariguera) facial. El de la derecha lo que parece ser un batracio. Foto: Ministerio de Cultura

Otro ángulo de la pieza. El diseño del centro del a imagen es el de un cóndor con las alas desplegadas. (foto: Ministerio de Cultura) 
Otras piezas devueltas 

Junto con el manto calendario regresaron al Perú varios fragmentos de paños rectangulares que algunas vez formaron parte de una pieza más grande (cuyo soporte no se ha conservado), un manto de fondo negro y un poncho de complejos diseños.

Momento en que se abre una de las cajas en la que los mantos fueron cuidadosamente colocados. La apertura se ha llevado a cabo el 16 de junio (Foto: El Comercio, 16 de junio)
Detalle del diseño del manto de la imagen anterior.  Foto: El Comercio.
Un pequeño poncho paracas  también forma parte del lote de piezas devueltas. Foto: Ministerio de Cultura. 



Detalle del poncho anterior.  Una serie de figuras rectangulares, dispuestas en damero, se repiten cambiando sus colores. Alrededor de ellas una banda con una versión "ampliada" del motivo de cada figura rectangular se dispone en sucesión, siempre con combinaciones de colores disintos. Todos los diseños de la pieza están bordados. (Colección del Museo de Cultura de Gotemburgo, Suecia)


Uno de los fragmentos de piezas paracas que también fueron devueltos en el momento de la apertura de la caja que lo contenía. Foto: Ministerio de Cultura.

Más información:

- El 18 de junio la alcadesa de Gotemburgo y representantes peruanos firmaron el documento donde se detalla el cronograma y los compromisos de la devolución
- El Manto Calendario se exhibe desde el 26 de setiembre en la Sala Paracas del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia de Pueblo Libre, en conmemoración precisamente del primer aniversario de dicho espacio de nuestro primer museo. Más información aquí:


Pablo Chacón B.
www.antiguoperu.com

1 comentario:

  1. Ejemplar proceder de las autoridades de Gotemburgo. Fue bueno que su museo preservara los mantos hasta el presente, y mejor aún, la buena voluntad de repatriarlos al Perú. Qué suerte para el Perú.

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