Los tesoros de arcilla cruda de Vichama



Estatuillas halladas en la construcción conocida como Edificio de la Hornacinas de Vichama. Imagen: zonacaral.org.pe


Cerca de Huacho, a la orilla del mar, en lo que hoy es el pueblo pesquero de Végueta, se eleva el Cerro Halconcillo. Alrededor de él hace cuatro mil años, los agricultores y pescadores que poblaban la zona, empezaron a levantar construcciones que no eran viviendas sino grandes centros de reunión para muchas personas. Sus paredes estaban formadas por grupos de piedras envueltas en redes de totora (shicras) que, como si fueran inmensos ladrillos amorfos, fueron unidos entre sí con barro. Los muros fueron luego pintados y decorados con todo tipo de adornos como relieves de personajes que danzan, rostros de animales, manos empuñando cuchillos...  Fue así como se construyó Vichama.



Estructura y frisos de la construcción conocida como Edificio de Las Cornisas en las ruinas de Vichama, de cuyo descubrimiento ya hablamos en un artículo anterior que puedes leer aquí (Foto: Efe)

Pasó el tiempo y el lugar se fue haciendo cada vez más importante. No se sabe aún si fue por su vinculación con Caral, que, a pocos kilómetros de allí, en el vecino valle de Supe disfrutaba sus últimos años de esplendor. Pero si antes venían pocos visitantes a Vichama, ahora eran multitudes. El sitio, claramente, había quedado pequeño. Y los pobladores (o sus dirigentes) decidieron que había llegado la hora de remodelar los edificios y hacerlos más grandes. Pero para ello no los demolieron. Al contrario, con mucho cuidado, empezaron a enterrar sus viejas paredes sin destruir nada con la intención de que los viejos templos, intactos, sirvieran de cimiento a los nuevos. Fue como enterrar a un viejo ser querido, porque junto con el material de relleno se depositaron muchas ofrendas, del tipo que uno coloca en las tumbas de las personas: Estatuillas, caras de barro, bolsas de fibras vegetales, piedras de formas peculiares, adornos de plumas etc... No pusieron cerámica o adornos metálicos porque en ese entonces aún no se había inventado la alfarería (faltaba poco) ni la metalurgia en los Andes Centrales. Pero esa costumbre, la de enterrar un viejo templo con ofrendas, se repetiría desde entonces en todas las culturas del Antiguo Perú. Es, por ejemplo, lo mismo que los moche y los nazca harían con la Huaca de la Luna y con Cahuachi, dos mil años después.  

Últimos hallazgos 

Pues bien, el 8 de junio la Dra. Ruth Shady, Directora del Proyecto Arqueológico Caral Supe presentó a la prensa las últimas ofrendas que se han encontrado enterradas en los muros de estos templos. Dos grupos de ellos son especialmente interesantes.





Tres estatuillas colocadas en el interior de una canasta de junco enterrada como ofrenda en el Edificio de la Hornacinas de Vichama. Foto: El Comercio.

El primero está formado por tres estatuillas que fueron encontradas en la posición que se muestra en la imagen sobre una canasta. Claramente el personaje femenino central tiene una posición dominante sobre los otros dos: Un hombre, el de la izquierda, y una mujer a la derecha. Cada uno de estos dos tiene un collar de cuentas cuadradas y los miembros dispuestos de diferente manera (las piernas de ambos están elaboradas de manera poco realista).


Infografia Diario la República
Imagen parcial de una infografía publicada por el diario La República

Pero es el personaje central el más interesante. No sólo porque aparece en un "rango" superior (como si fuera una sacerdotisa, diosa o algún dirigente oficiando algún tipo de acto oficial con los otros dos) o su collar de cuentas circulares sino por tiene una serie de atributos que ya se han visto en otras estatuillas encontradas en otros centros arqueológicos de la misma época. Parece cada vez más claro que había mujeres que alcanzaban un alto estatus político-religioso en la civilización Caral. Shady cree que la mujer central es una sacerdotisa y la pareja ostenta algún tipo de autoridad política.

Imagen: zonacaral.gob.pe
Menos espectaculares pero igual de interesantes resultan dos cabezas, también de arcilla cruda, presuntamente femeninas y que fueron encontradas una al lado de la otra en uno de los rellenos con los que se enterró la construcción conocida como Edificio de los Depósitos durante una remodelación. Aparentemente representan al mismo personaje y antes de ser enterradas formaron parte de estatuas completas, más grandes. Ambas piezas estuvieron envueltas en un tejido que tenía aplicaciones de plumas de colores, de aves que no existen en la Costa Central, lo que confirma que ya en tiempos tan remotos eran frecuentes los contactos comerciales trascordilleranos entre el Pacífico y la selva amazónica. Los investigadores tienen razones para creer que se trata de imágenes religiosas (se le ha relacionado con imágenes idénticas encontradas en otros lugares y se piensa que podría tratarse de la divinidad más importante de su tiempo) .

Una de las dos cabezas de arcilla enconradas como ofrenda en el Edificio de los Depósitos de Vichama. Foto: Agencia Andina


Una de las dos cabezas de arcilla enconradas como ofrenda en el Edificio de los Depósitos de Vichama. Foto: Agencia Andina


Imagen parcial de una infografía publicada por el diario La República

Otros tesoros de barro crudo

Que la civilización Caral no haya conocido la cerámica no le impidió hacer muchas piezas de arte con barro sin cocer que usaron para representar su mundo. En el pequeño museo de sitio de Végueta, precisamente, se encuentran varias de estas piezas. Hemos preparado una pequeña selección de ellas. Al pie de cada foto se incluye una breve reseña.

Fragmento de una pieza que representa a una mujer amamantando a un niño. Fue encontrada durante la primera temporada de exacavaciones en Vichama en 2008. Imagen tomada de la web del Museo de Végueta

Un personaje, muy erosionado, que presenta abundantes diseños incisos en el cuerpo. Se distingue lo que parece ser una cuerda alrededor de su "cuello", las manos sobre su torso, dibujos con forma de cruces cuadradas sobre sus mejillas y el clásico cerquillo de los hombres de Caral. Imagen tomada de la web del Museo de Végueta

La ''máscara" de Vichama, pintada de rojo y encontrada en 2012 en el Edificio de los Depósitos.
Cabeza pintada de rojo. foto:www.perutouristguide.com
Varias estatuillas de barro cocido halladas anteriormente en diferentes edificios de las ruinas de Vichama y que pueden verse en el Museo de Végueta, de donde procede esta imagen. .


Ubicación geográfica de los principales centros ceremoniales del Arcaico Tardío

Copiamos a continuación  un video del Ministerio de Cultura con un poco más de información y las declaraciones de la Dra. Shady sobre estos hallazgos.






Más información


  • El sitio de Vichama fue el principal de su tiempo en el Valle del Río Huaura. Fue ocupado desde aproximadamente el 4,000 a.C. Si bien compartió muchos rasgos comunes con el arte de Caral y sus centros subordinados (Miraya, Chupacigarro, entre otros) también tuvo algunos únicos (como el uso de shicras gigantes en sus muros o relieves con formas humanas en sus templos), por lo que se presume que no estuvieron vinculados políticamente.
  • Para más información sobre Vichama recomendamos la web Zona Caral, que tiene un apartado específico sobre Vichama. Clic aquí
  • Para ver un video de la Agencia Andina sobre los recientes hallazgos, haz clic aquí
  • Es muy recomendable también visitar el web site del Museo Comunitario de Végueta, donde aparece información sobre las visitas al museo y a las ruinas. Clic aquí
  • La cobertura del diario La República, de donde tomamos la infografia que hemos dividido en esta nota. Clic aquí
  • Nuestro artículo sobre el descubrimiento de los relieves de Vichama el 2014. Clic aquí



Un artículo de Pablo Ignacio Chacón
preparado para Antiguoperu.com
Reservados todos los derechos, 2015

3 comentarios:

  1. por el hecho de no quemar sus maravillosas obras de arte elaboradas en barro, debemos pensar que no conocian el fuego? mas bien pienso que se no lo hacian por alguna razon ideologica asociada con la vida (crudo) y con la muerte (cocida) o tambien quizas por la idea (al parecer universal) del origen de la humanidad del barro o porque esten, elaboradas (las estatuillas que representan humanos) a partir de la combinacion tierra (pachamama) con agua ( sangre de la madre tierra). En fin, son ideas que me rondan hace mucho tiempo.

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  2. Gracias por comentar. Los primeros seres humanos que llegaron al Perú hace 12,500 años ya conocían el fuego. Vichama es mucho más reciente (3,800 años) y, como es lógico, también usaban el fuego. Las huellas arqueológicas (restos de fogones en los templos o huesos de animales que han sido cocinados) son abundantes. Pero la cerámica tiene una historia muy distinta a la del fuego. Como se sabe no es cuestión, simplemente, de quemar arcilla. Hay que escoger las proporciones adecuadas de diferentes materiales, usar determinadas temperaturas para hornearlas y tiempos específicos. Todo eso requiere mucha experimentación. Hasta el momento, la cerámica más antigua de América surgió en la Amazonia brasileña, hace 7500 años (como lo demuestran los yacimientos arqueológicos de Taperinha y Santarem). De ahí la técnica pasó a Colombia y Ecuador. Al Perú llegó más tarde. La más antigua ha sido encontrada en Ucayali (la llamada Tutiscainyo temprano, de 3800 años). Luego pasaría a la sierra central (como lo demuestra la cerámica Kotosh Wairajirca, hace 3500 años) y finalmente a la costa central. Desde entonces dejaron de producirse estatuillas de arcilla cruda pues se empezó a preferir el nuevo producto, que hacía objetos más duraderos y útiles. Saludos

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  3. Una explicación soberbia pero acorde con este hermoso artículo, muchas gracias. Saludos.

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