El último curaca de Lima




Hace exactamente 479 años, el Curaca Taulichusco participó, como un invitado secundario, de la fundación española de Lima. Participar de esa ceremonia no fue precisamente un honor: En ese momento estaba siendo despojado de su pequeño palacio (donde hoy está palacio de gobierno), de su mando sobre la población de Límac o Rímac (origen del nombre de nuestra capital) y de la esencia de su poder, que era controlar las bocatomas de agua de las que salían todas las grandes acequias que hasta el día de hoy (!) riegan la capital peruana.

Pero Taulichusco también era, en buena cuenta, un funcionario de otro gobierno invasor: El estado inca del Cusco, que sólo 60 años antes había sometido a toda la costa central a la autoridad del Tahuantinsuyo, arrebatándosela al Reino Ychma de Pachacamac. 


Precisamente por eso los ychma de Lima recibieron amistosamente a los españoles, ofreciéndoles su apoyo contra los incas y tomándolos como ¨libertadores¨, acaso sin sospechar que solamente estaban cambiando de amo.

Taulichusco, que era inca y no ychma (Maria Rostworowski ha demostrado que era un yana o siervo de una de las esposas de Huayna Cápac) se unió por conveniencia a esa corriente de opinión, aceptó el bautismo (y el nombre de Gonzalo) y mantuvo así algunos privilegios para su familia en los primeros años de la conquista... Cosas de los políticos...

En la imagen un monumento moderno erigido en honor del último funcionario inca de la ciudad de Lima, junto a la plaza principal de la capital peruana que hoy está de aniversario.

Comentarios

  1. Esta muy interesante. Taulichusco también representa parte de nuestra historia.

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