Los gigantes de Conchucos

Primer plano de una de las cabezas de piedra que se conserva en el Museo Nacional Chavín

Habían pasado casi 20 años desde la muerte de Atahualpa en Cajamarca. El antiguo Tahuantinsuyo estaba en un lento proceso de transformación y aún la mayoría de los andinos conservaba sus hábitos y costumbres tradicionales. El soldado español Pedro Cieza de León , al servicio del ¨pacificador¨ Pedro de la Gasca, estaba recorriendo los Andes para conocer cómo vivían sus pobladores y tratar de entender cómo era el mundo antes de la llegada de los españoles. Se encontraba andando por el ancho camino inca que unía Huamachuco (La Libertad) con Hatun Xauxa (Jauja) cuando pasó por el Callejón de Conchucos y escribió lo siguiente:



«  Entre los aposentos antiguos se ve una fortaleza grande o antigualla y por muchas partes della están figurados rostros y talles humanos, todo primísimamente obrado: y dicen algunos indios (...) que antiguamente, mucho tiempo antes que los ingas reinasen, hubo en aquellas partes hombres a manera de gigantes, tan crecidos como los mostraban las figuras que estaban esculpidas en las piedras: y que con el tiempo y con la guerra grande que tuvieron con los que agora son señores de aquellos campos, se disminuyeron y perdieron, sin haber quedado dellos otra memoria que las piedras y cimiento que he contado. »
vista general del llamado Templo Nuevo de Chavín de Huántar, desde la Plaza Ceremonial. Antiguamente todo el perímetro de las paredes de este templo tenía cabezas clavas de piedra.  Foto: Wikimedia Commons

Este soldado (a quien Raúl Porras Berrenechea consideraba el más confiable de todos los cronistas coloniales) habla de ¨rostros¨ humanos y ¨gigantes¨. Cieza se refería sin duda a las muchas cabezas de piedra que sobresalían de las paredes del Templo de Chavín. Cabezas del tamaño de un torso humano por lo que claramente podían haber sido cabezas de gigantes. Estaban hechas de una sola piedra y tenían una prolongación rectangular que permitía empotrarlas en los muros.

En aquellos tiempos es de suponer que había muchas de éstas cabezas clavas en los muros. Actualmente sólo queda una en su lugar original. Todas las demás (posiblemente un centenar) se han ido desprendiendo de las paredes con el paso del tiempo, por el constante castigo de los terremotos y aluviones que azotaron la zona y, sobre todo, por la acción del hombre que usó durante siglos las ruinas de Chavín como cantera de piedras para construcción de casas en la localidad.

Muchos años después, ya en tiempos republicanos  (cuando ya habían pasado por el lugar Raimondi, Middendorf y otros viajeros notables que despertaron el interés nacional en Chavín), se realizaron las primeras excavaciones arqueológicas en la zona dirigidas por el Dr. Julio C. Tello. Era 1919 y todavía había dos cabezas en los muros como puede apreciarse en la siguiente fotografía (la segunda cabeza está en la esquina inferior de la fotografía)


Trabajos de excavación en Chavín antes de 1945. Nótese en la esquina inferior derecha, debajo de una tela negra, la cabeza clava hoy desaparecida. La que está en el centro de la imagen se conserva en su sitio hasta hoy. Foto: Museo de Arqueología de la Universidad Mayor de San Marcos


Tello ordenó reunir las cabezas de piedra que se habían encontrado en los alrededores (unas 42, algunas de las cuales se exhibían en un patio cercano) y, con buen criterio, decidió reunirlas en un improvisado museo de sitio que instaló en las mismas ruinas donde se exhibieron por algunas décadas. Esta es una foto tomada en ese entonces. Nótese el tamaño de las cabezas humanas con las de piedra.


Del archivo de foto Palacios, varias cabezas clavas y otros monolitos chavín reunidos frente a viviendas del pueblo de Chavín. Fueron trasladadas al antiguo museo de sitio que instaló Tello. Nótese las proporciones humanas junto con las de las cabezas de piedra. 

Desgraciadamente en 1945 un nuevo alud arrasó la región (300 personas murieron) y las ruinas fueron azotadas nuevamente por la violencia de las rocas y el lodo. Una de las dos cabezas que aún quedaba en los muros fue arrancada definitivamente ( y es por eso que hoy solo vemos una). Fue recuperada años después, notablemente erosionada. 

Pero el improvisado museo de sitio de Tello también fue arrasado. Muchas de las piedras y lajas cuidadosamente rescatadas por los arqueólogos o bien fueron enterradas o bien fueron arrastradas hacia los rios de la zona, donde es posible que se hayan perdido para siempre. A lo largo de los años se han ido recuperando algunas de ellas y hoy se exhiben el estupendo Museo Nacional Chavín, que está cerca de las ruinas. Hace pocos meses se encontraron tres más como se ve en la siguiente fotografía.

Una de las cabezas desenterradas en 2013 por las excavaciones dirigidas por John Rick en Chavín. Nótese el largo  del apéndice rectangular con el que se aseguraba al muro donde originalmente estuvo.   


¿Servían estas cabezas para algún propósito práctico? Estaban ubicadas a casi dos metros y medio sobre el suelo así que queda claro que no estaban diseñadas para ser tocadas por los antiguos visitantes de Chavín. Federico Kauffman, usando un dibujo colonial de Guaman Poma como indicio, ha propuesto que podría haber sido usada para colgar condenados.  

Fragmento de la imagen de Guaman Poma aludida. Nótese la cabeza clava de la que cuelga el ahorcado.
El dibujo en realidad no se refiere a Chavín, sino al ahorcamiento de un curaca por un corregidor colonial en el sur del Perú pero claramente cuelga de un monolito similar a una cabeza clava. digamos que es, como mínimo, una conjetura factible, pero no hay nada que indique que era una costumbre del Antiguo Perú.

¿Son entonces las cabezas meros elementos decorativos? Y en ese caso, ¿qué representaban? Si bien la mayoría tienen claros rasgos humanos también presentan una serie de detalles de animales, como bocas con colmillos enormes o serpientes que se desplazan por los rostros, mezclas comunes en el complejo arte chavín. 

No hay dos cabezas iguales.... pero todas tienen algo en común: Los ojos muy abiertos y las pupilas agrandadas, lo que hace creer a algunos investigadores (la antropóloga Alana Cordy Collins, por ejemplo) que representan a personas que han consumido sustancias narcóticas (como el cactus San Pedro, que contiene mezcalina, una sustancia que está relacionada con los rituales que se realizaban dentro del templo). Federico Kauffman, en cambio, cree que esos grandes son una manera de representar la mirada fija y escrutadora de las aves, como si las cabezas en torno al templo pudieran ¨ver todo¨ lo que hacen las personas que están afuera. 

Tres de las cabezas expuestas en el Museo Nacional Chavin. (Foto : http://theappendix.net/)

Está claro que es muy difícil adentrarse en la mentalidad del pueblo que construyó este lugar hace 2500 años y que no dejó registros escritos por lo que posiblemente nunca sabremos qué representan estas grandes piedras talladas. Pero sí podemos saber ¨para qué¨. Si las cabezas tenían algún ¨mensaje¨ que transmitir éste no estaba destinado para los dioses ni para unos pocos elegidos: Era un mensaje para grandes multitudes. En efecto, la enorme plaza ceremonial de Chavín, con verdaderas tribunas a su alrededor, los pozos llenos de ofrendas que han encontrado los arqueólogos en la zona  (donde hay objetos que han sido traídos de todos los rincones del Perú e incluso de Ecuador, lo que significa que había mucha gente que recorría grandes distancias sólo para llegar hasta Chavín) y el inmenso trabajo que supuso la construcción de un monumento alto y tan ricamente decorado por fuera (aunque hoy quede muy poco de esa decoración) nos dice con claridad que Chavín fue hecho para que los visitantes se sorprendieran y se admiraran. No es raro por eso que 2000 años después de su construcción los pobladores del lugar le dijeran a  Cieza que habían sido gigantes los que lo habían construido.  Y no es raro que, algunos años después de la visita de Cieza, otro cronista español que andaba por la zona de Conchucos, el fraile Antonio Vásquez de Espinoza, escribiera la siguiente descripción, completamente corroborada por la arqueología moderna: 


Junto a este pueblo de Chavin hay un gran edificio de piedras muy labradas de notable grandeza: era ¨guaca¨ y santuario de los más famosos de los gentiles, como entre nosotros Roma y Jerusalén adonde venían los indios a ofrecer y hacer sus sacrificios porque el demonio de este lugar les declaraba muchos oráculos y así acudían de todo el reino.
Habían pasado 15  siglos desde que el templo había sido abandonado y a pesar de ese tiempo los pobladores locales todavía sabían que Chavín era un sitio de peregrinación!. Una fama que dura quince siglos, en un mundo sin escritura, era una fama ciertamente gigantesca. Los informantes de Cieza no estaban tan equivocados.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Nota : Chavín de Huántar se encuentra en el departamento de Ancash y está inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. Los templos de Chavín fueron construidos entre el 1200 y el 750 a.C. y dejaron de ser utilizados entre el 500 y 400 a.C.


Pablo Chacón B. - 2014
www.antiguoperu.com 
Reservados todos los derechos del texto

No hay comentarios

Pagina de www.antiguoperu.com . Gestionada por Tocapu Media. Reservados todos los derechos 2014. Con la tecnología de Blogger.