El solitario monstruo de Canuja


Vista general de la roca y detalle del ¨rostro¨
Monolito del Toro. Tigre de piedra. Monstruo de Canuja... Esos son algunos de los muchos nombres con los que los nativos del río Tambo conocen a una gran roca que se encuentra en una remota y pequeña colina en la selva central del Perú (quebrada de Canuja, ribera izquierda del río Tambo, Provincia de Satipo, Junín, cerca del límite con la región Ucayali). 




Aparentemente los antiguos habitantes de la zona imaginaron que la roca representaba a alguna fiera en posición de acechar a su presa. Sus artistas decidieron ¨mejorar¨ esa impresión tallando un  rostro de animal (ojos, nariz, dientes) en uno de sus extremos. Pero existe otra interpretación que indica que debe considerarse la cabeza de manera independiente y que más bien representaría una serpiente levantando la cabeza. Esta interpretación considera que la parte inferior de la roca estuvo antiguamente cubierta por lo que las ¨patas¨ del supuesto animal no habrían sido visibles en la antigüedad. 

Pero lo más interesante de esta escultura es que es el único tallado figurativo (no abstracto) tridimensional en roca que se conoce de las culturas de la selva central y sur del Perú. En efecto, no existen testimonios parecidos en la historia de la antigua Amazonia peruana.

Pero no todo en la roca es inusual. De hecho en el lado izquierdo del ¨cuerpo¨ del animal se han elaborado una serie de dibujos (espirales, trazos sinuosos) que  son similares a los que aparecen otros petroglifos de la selva peruana. A este tipo de trazos, de significado desconocido, se les ha relacionado con símbolos mágico religiosos, acaso ideogramas con algún sentido concreto desconocido tanto para los nativos de la zona como para los investigadores. El lado derecho del "cuerpo" en cambio no ha recibido ninguna atención de parte de los escultores.

Petroglifos sobre la roca. los trazos son similares a los que se conocen de otros petroglifos selváticos.  Foto tomada de satipounitedstates.wordpress.com
Es posible que sus talladores hayan retirado intencionalmente otras rocas del lugar para que  "el monstruo" luzca más imponente, pues si uno se coloca junto al monumento no puede divisar ninguna otra piedra. Pero en zonas cercanas se han encontrado al menos dos piedras con grabados similares a los que exhibe el cuerpo del misterioso animal.

¿Culto al agua?

Sobre lo que vendría a ser el "lomo" de la bestia existe una pequeña concavidad que para Federico Kauffman, podría haber servido para algún tipo de ceremonia mágico religiosa relacionada con la lluvia, debido a que esta se empoza ahí.  Otros investigadores (Ginés, 2013) han sugerido que más bien el agua podía haber brotado de ahí, a juzgar por la forma de la concavidad. En todo caso eso podría sugerir que la roca fue honrada como una fuente de agua, elemento que en las religiones ancestrales de la selva peruana está representado por la serpiente, que acaso es el animal que quisieron tallar. Sin embargo estas son sólo especulaciones.  


Detalle de la piedra durante el registro arqueológico realizado por la expedición de Kauffmann en 1993. La pieza aún no estaba completamente desenterrada. Imagen tomada de Kauffman, Federico. Historia y arte del Perú Antiguo. Peisa: Lima, 2002






Sin rastros de sus escultores



Los saqueadores han asolado los alrededores por lo que no se ha encontrado hasta el momento restos culturales que permitan conocer la época en la que fue tallada ni reconstruir su misteriosa historia. Hay que decir, además, que la arqueología en las zonas lluviosas de la selva peruana es muy difícil porque prácticamente todos los materiales orgánicos, salvo la cerámica, se desintegran en pocos años sin dejar restos. 


Una imagen más reciente de la pieza, casi completamente desenterrada por los saqueadores, muy por debajo del nivel que tuvo la piedra cuando fue tallada.  Junto a ella un nativo asháninka con el atuendo tradicional de la zona. Imagen tomada de: Ginés, Henry: 2013.  Actualización del Inventario Turístico y cultural de la Provincia de Satipo.  
Pero, ¿existen elementos que podrían ayudarnos a resolver el misterio? Kauffman cree que la escultura fue elaborada por una desconocida cultura selvática que no ha sido estudiada arqueológicamente aunque no se atreve a proponer fechas precisamente por falta de evidencias. En todo caso  afirma que no estaría relacionada con la cultura de los actuales asháninkas, la etnia nativa predominante de la región. Otros investigadores han ido más lejos (acaso demasiado) al vincularla con el arte de la sierra norte (Chavín, Kotosh), apoyándose para ello en una supuesta semejanza entre este tallado y el arte en piedra de las culturas del Formativo Peruano (1000 a.C. - 200 a.C.). 

Hay que considerar de todos modos las enormes distancias y diferencias culturales entre los antiguos habitantes de la sierra y la selva alta. Si bien algunas zonas de la selva central tuvieron intercambios comerciales con las culturas de la sierra, la Quebrada de Canuja está muy lejos de ellas. Por otra parte las pocas tumbas antiguas encontradas en el bajo Río Tambo exhiben patrones eminentemente selváticos (entierros  en urnas de cerámica) aunque no necesariamente existe otra relación entre éstas y la escultura de la que hablamos, más allá de la relativa vecindad. Finalmente los diseños de los petroglifos son, como ya dijimos, similares a otros encontrados en la selva alta de Satipo e incluso en la selva de Madre de Dios, por lo que su origen selvático estaría confirmado... pero , ¿qué hay de la cabeza? ¿La cabeza y los diseños de los petroglifos fueron hechos en la misma época y por los mismos escultores? ¿O una es anterior a la otra? ¿Y si no son contemporáneos, quién hizo la cabeza? 
 
Sin esas respuestas es poco lo que se puede decir sobre la historia de esta pieza, al menos hasta que aparezcan testimonios de arte similares en la selva central. 

Riesgos y desgaste

La erosión natural (producto de la extrema humedad de esta región) está degradando poco a poco a los tallados, un problema que podría agravarse debido a la inclusión del lugar en las rutas turísticas locales. Si bien el turismo en esta poco habitada región es de pequeña escala  es necesario que se tomen las acciones necesarias para educar a los potenciales visitantes en el cuidado de los restos, más aún si se las agencias locales promocionan sus servicios con imágenes como ésta:

La pequeña oferta turística  local debe tener más cuidado para promocionar los atractivos de la región. Los tallados en la piedra están degradándose y por lo tanto son frágiles. Debe disuadirse a los visitantes de subirse al monumento, algo innecesario para apreciarlo. Foto tomada de la web de turismo-junin.com

Otros Datos : 

- La piedra es un bloque de andesita. tiene 4.8 m. de largo 2.9 m. de alto y 3 m. de ancho.
- El tallado se realizó con el método de percusión y abrasión, con herramientas de piedra. No fue necesario el uso de herramientas metálicas.
- Existen expediciones de turismo de aventura que van al lugar desde la localidad de Atalaya que combinan un tramo navegando por el Río Tambo y luego una caminata de 40 minutos

Puede encontrar más información aquí en: http://www.munisatipo.gob.pe/transparencia/archivos/inv_tur.pdf



Pablo Chacón B.
antiguoperu.com

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